Fue el dueño de esta fábrica quien ordenó la construcción de una presa que contuviera las aguas del manantial Tlamecapan y del río Santiago, para asegurar el abastecimiento de agua todo el año. Así surgiría el primero de los tres lagos que hoy forman el paseo.
Tiempo después, las instalaciones fabriles tuvieron que ser demolidas, lo que trajo como consecuencia el secado del dique. Durante el gobierno del licenciado Rafael Murillo (1968-1974), la zona fue reacondicionada, creándose dos lagos más. En 1973 se inauguró el actual Paseo de los Lagos, que cuenta con un escenario teatral y de concierto y una sala de exposiciones temporales.
Se encuentra en los alrededores de la Ciudad Universitaria Veracruzana, entre la calle Paseo Presidentes y las avenidas 13 de Setiembre, Venustiano Carranza y J.J. Herrera.