En la zona este del parque se ubicó una colección botánica que exhibía árboles, cactáceas e inclusive orquídeas. Herrera, un naturalista pionero, es sin duda quien contribuyó en mayor grado en la recreación del zoológico. Se tomó como modelo el novedoso “Giardino Zoológico e Museo de Zoología del Comune di Roma” (ahora bioparco Roma, en Roma, Italia).
Después de varias visitas a los Estados Unidos, Herrera obtuvo los primeros animales para el zoológico, tres cachorros de león y dos bisontes americanos. Los animales nativos llegaron de diferentes estados mexicanos como Sonora, Veracruz y Campeche, y otros animales se intercambiaron con países como India, Francia, Perú y Brasil. Esta primera colección constaba de 243 animales. El zoológico abrió sus puertas en 1924.