La parroquia Lateranense se ubica al este de la plaza principal, o zócalo, construida durante el transcurso de la primera mitad del siglo XVII y consagrada a los apóstoles Pedro y Pablo.
En 1798, ésta recibió el nombramiento de parroquia y, en 1882 fue beatificada y adherida a la Basílica de San Juan de Letrán, en Roma con las mismas indulgencias, jaculatorias y primicias, misma categoría que comparte con las catedrales de Córdoba, Argentina y de Lima, Perú. La parroquia presenta una fachada toscana, rematada con un frontispicio triangular, y un muro frontal de más de dos metros de espesor. La nave de ésta tiene una bóveda única, la cual es sostenida por arcos de nervadura. El altar mayor es de estilo neoclásico, contiene un nicho consagrado al santo patrono Pedro Apóstol, y que aloja a un Cristo crucificado. Se destaca en la torre mayor un reloj europeo que fue instalado en 1882. El interior de la parroquia fue decorado en 1936 por el pintor Luis Toral González.
Al oeste de la plaza principal está el Palacio Municipal que data de 1890. Éste presenta una fachada de cantera mezcla estilos bizantino y grecorromano. Al norte de la parroquia Lateranense hay una capilla en la cual se adora a un Cristo de Esquipulas, traído de Guatemala, y que fue construida en 1803. El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe se ubica una cuadra al sur de la parroquia; su construcción se inició en 1811, y tuvo el propósito de agradecer a la Virgen de Guadalupe, ya que se le atribuyó la salvación del pueblo de los estragos de la Guerra de Independencia de México. Los interiores de ésta también fueron decorados por Luis Toral, en 1962. La iglesia del Señor de Nahuixesta, construida en 1775, se encuentra al oeste de la ciudad.